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sábado, 17 de mayo de 2014

And there there were three. (Y entonces hubo tres)


 Después de hacerle un pequeño homenaje a Genesis (el grupo de música) en el título del post y como lo prometido es deuda, hoy voy a presentaros a mi tercer y último par de Converse. La historia de este par no es rocambolesca ni excitante, ni demasiado especial, aún así las compré por un motivo (porque siempre hay uno por pequeño que sea).

Después de tener un par de converses rockeras (para mí lo eran, son y serán) y unas de flores muy primaverales, me quedaba un poco la cosilla de no tener un par más normal, más ponible con todo pero que no fuera liso y básico. En principio parece complicado, pero todo es cuestión de buscar, y a mí buscar en eBay me fascina y encontrar ¡más!


Y después de un buen rato encontré el que había nacido para ser mi tercer par, porque eran grises, tenían lunaritos, porque mantenían el equilibrio perfecto entre ponible y original, y porque, señores, ¡eran de piel! De piel vuelta para ser más exactos. Geniales para invierno también, síííí. Y una vez más para nada caras teniendo en cuenta que al fin y al cabo son unas Converse de piel. 



¿Qué os parecen?

Lo malo es que hasta septiembre mínimo no creo que las use porque con estos calores sufro una especie de claustrofobia podal, ahora mis pies piden sandalias y nada más que sandalias y yo no puedo evitar mimarlos y darles lo que quieren.

Así que las guardo en la caja otra vez y ¡ hasta después del verano !

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martes, 6 de mayo de 2014

Converse Marimekko

Creo que todos a estas alturas sabemos qué son unas Converse, pero igual Marimekko no nos suena tanto. Yo hasta hace poco no sabía que conocía a Marimekko de vista, como se conoce a alguien con el que te cruzas por la calle un día y te llama la atención por la chaqueta que lleva puesta o por el peinado. La conocía sin saberlo pero lo que había visto me gustaba, sí señor.

Bueno, echando mano de lo que viene en su web os diré que Marimekko,  “established in 1951, is a Finnish textile and clothing design company renowned for its original prints and colors.” (fundada en 1951, es una compañía de textiles y diseño de ropa reconocida por sus originales estampados y colores ). Hoy en día es mucho más que eso, pues en colaboración con diferentes marcas acaba apareciendo en los objetos más variopintos incluyendo, qué sé yo, hasta camas para perros o sombrillas para el jardín. Y nada barato por cierto.

La primera vez que vi algo de Marimekko fue precisamente la cama para perros de la marca Fatboy, de tela resistente al agua rellena de un saco con bolitas de prorexpán (o algo así), parte de la colección que Marimekko hizo para esta marca.


Las flores rojas me enamoraron (al parecer es uno de los estampados emblemáticos de Marimekko, las hay de muchos colores pero las rojas son las más clásicas), y se me quedaron grabadas aunque no tenía ni idea de que eran uno de los estampados símbolo de esta marca finlandesa. Pensé que eran unas flores cualquiera, muy chulas pero nada más que unas florecillas en una cama para perros.

Un tiempo después leí algo sobre la marca en un blog de una chica sueca que se había hecho un vestido con una tela muy colorida, pero no era de ese estampado y no asocié la marca y las flores rojas que tanto me habían gustado. Eso pasaría una tarde de este abril buscando en eBay unas Converse bajas. Sí, ¡encontré unas Converse de Marimekko! Bueno, encontré varias, pero justamente las bajas tenían esas flores que tanto me habían gustado, ¡y en rojo! ¡y no eran caras! A la saca.



Y llegaron en una caja un poco machacada que contenía un tesoro, pues no sólo estaban dentro las tan deseadas sneakers, venía una chulada de bolsa para guardarlas. Aún no las he guardado en la bolsa, pasan muchas horas en mis pies en estos días de temperatura veraniego-primaveral. Además las flores son muy de esta época, ¿verdad? A mí personalmente me encantan éstas, quizás porque me recuerdan a mi flor preferida, la amapola.



Y a vosotras, ¿Qué os parecen?
¿Conocíais Marimekko?

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sábado, 3 de mayo de 2014

Mis Converse de leopardo

Antes de sospechar que el “animal print” lo estaba petando esta temporada (empecé a olerme la tostada cuando vi leopardo hasta en trapos para la cocina) fue cuando me enamoré de mis primeras Converse.
En octubre yo aún no tenía idea de las tendencias de temporada, modas, fads o como se las quiera llamar, no tenía ni idea de que el animal print iba a ser prácticamente un básico, en serio que no. Fue antes de todo esto cuando yo, una tarde, me puse manos a la obra en busca de las Converse que aunaran más “Bes” (Buenas, bonitas y baratas) de todo el ciberespacio (¿Por qué unas Converse? Para saber más pásate por aquí),  aunque empecé y acabé en eBay, porque me daba un poco de pereza ponerme a investigar en el ciberespacio entero, la verdad. Y así, buscando buscando, guardando en seguimientos, comparando precios gastos de envío incluidos y descartando las que valían un huevo de pato acabé teniendo sólo dos pares en la lista. Casualmente dos con animal print, unas de leopardo color leopardo justamente , y otras de leopardo en rosa pastel y gris.

Leopardo… el leopardo me gusta en su justa medida y porque me parece muy rockero ochentero, pero se me olvida que en las manos equivocadas (las más) puede transformarse en el colmo del chonismo (o chonerío). Después de devanarme los sesos tomé la decisión de comprar las de leopardo color leopardo, valga la redundancia, por eso de que los tonos marrones son más combinables y tal, pero sin olvidarnos de que no dejan de ser unas Converse de leopardo. ¿He mencionado antes que eran de leopardo? Por si no lo he hecho lo digo ahora, eran de leopardo. Jajaja.

Y en un último arrebato las compré, porque era el último par y algo me decía que si las dejaba escapar iba a tener pesadillas en las que vendrían a por mí para llevarme con ellas al infierno.
(Mis queridas Converse)



Por aquel entonces yo sólo tenía en mente lo rockeras que eran, entre el look punk y el glam, eran lo más, no podía dejar de mirarme los pies, era casi enfermizo. Estaba enamorada de mis Converse, en una nube de la que bajé de golpe y porrazo casi descalabrándome por el camino. ¿Qué sucedió? La choni más choni de las chonis que conozco, y después la segunda y más tarde la tercera (de una larga lista que vino después, al fin y al cabo soy profe y me enfrento a hordas de chonis a diario) dijo, a voz en grito al más puro estilo omaíta: “¡Me gustan tus zapatillas!”

Ahí me di cuenta de que a mí me parecerían rockeras y lo que tú quieras, pero para ellas eran chonísimas (mix de chonis y monísimas). Pero no importa, ahora tengo a mis chonis locas con las zapatillas, me he convertido en alguien muy guay (me da la risa sólo de pensar que uno puede ser guay, o no, dependiendo de los zapatos que lleve puestos) y para mí estas zapatillas siempre serán especiales, siempre serán las más rockeras y las chonis que piensen lo que quieran.


My Converse Rock!

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miércoles, 30 de abril de 2014

Sneaker time

Este año las sneakers (o zapatillas de lona de las de toda la vida), han vivido un resurgimiento brutal. Las chicas han cambiado las manoletinas por las sneakers y los chicos las zapatillas de deporte también por este tipo de calzado.

Trabajo en un instituto, y tras meses de observación he llegado a la conclusión de que:

  1. Si tienes unas Vans eres super guay.
  2. Si sienes dos pares o más de Vans para ir cambiando eres super mega guay.
  3. Si tienes unas Converse también eres guay, pero menos.
  4. Si tienes unas Mustang eres del montoncillo, pero si te lo curras puedes llegar a ser guay.
  5. Si tienes unas sneakers sin marca ya puedes hacer el pino con las orejas amigo, que eres y serás un pringaillo.
"Sad but true" (triste pero cierto). 

A mí las Vans no me "vans" mucho (perdón por el chiste malo, pero si no lo metía reventaba), pero las Converse me tocan un poquito la fibra, porque me transportan a otro tiempo (suspiro nostálgico). Me recuerdan a a Emilio Aragón en el Juego de la Oca y de pronto al llevarlas me siento super joven y guay, ¡ oh sí ! Jajajaja. 

Fue cuando rompí unas zapatillas de lona que compré en Lefties, bastante cutres por cierto (pero por 9€ ¿qué más quieres Baldomero?) que sentí la necesidad interior de ir a la caza de unas Converse, pero no de cualquier par, no, de unas de edición especial que molaran lo que no está en los escritos. Allá que fui al ordenador, abrí eBay y me volví loca. 

¿Por qué eBay? Bueno, quería unas Converse de edición especial y no quería tener que empeñar un riñón así que ir a eBay me pareció lo más acertado. No me importaba de qué temporada fuera la edición, sólo tenía que encantarme y no tener un precio desorbitado, y buscando buscando fijaos por dónde, ¡Encontré!

Eso fue allá por octubre, desde entonces confesaré que cayeron un par de pares más, os los pienso presentar a los 3, ésto es sólo la introducción a los posts en los que os muestre mis pares de sneakers, que tan poquito llevan conmigo pero a los que tanto cariño he cogido y que hacen las delicias de mis alumnas.

Hoy me despido compartiendo esa imagen que me evocaban las Converse, un guiño al recuerdo. 

A vosotras, ¿qué opinión os merecen las sneakers?
¿Tenéis algún par?
¿Alguna marca favorita?

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